9 Motivos por las que un Mochilero te recomienda viajar a Marruecos

Aún recuerdo cuando bajé de un taxi en la plaza Yamaa el Fna, en pleno corazón de la ciudad de Marrakech.  El sonido vibrante de los tambores, la imagen monumental de la mezquita Kutubía, encantadores de serpientes con sus cobras en cestas, monos amaestrados, vendedores de dientes, y gente, mucha gente ¡Bienvenido a Marruecos, bienvenido a África! Me dije en voz baja.

A ver amigos, les cuento: Marruecos es literalmente una travesía exótica, eso que llamamos los occidentales “otro mundo”. Aún después de visitar 47 países, creo que Marruecos siempre va a ser de mis viajes preferidos ¿Los motivos?

Me hospedé en un Riad. La versión tradicional marroquí de un hostel. Suelen ser grandes casas, con hermosos jardines internos, y lo mejor es que son muy económicos. En el que me hospedé (Riad Espagne) la noche cuesta 12$ e incluye un abundante desayuno de comida marroquí, el té con dulces en la tarde, y una vista hermosa de la plaza central.

Visité sitios imperdibles Marrakech está lleno de sitios que se fijarán en tu mente como una postal permanente: El zoco, que son callejuelas llenas de mercaderes, y donde se pone de manifiesto el regateo; el mercado judío de las especias, donde la cúrcuma y la canela aparecen amontonadas en grandes montañas; además de numerosos palacios y templos.

Caminé mucho y anduve a camello Olvidémonos del bus y no esperen que haya subterráneo. La mejor forma de conocer Marrakech ha sido caminando (aunque los zapatos se llenan de tierra). Hay cosas interesantes en cada rincón. Desde los personajes de camino: como el vendedor de dientes y muelas de la plaza; las mujeres con velo que pasean por las calles; los vendedores de alfombras…todos parecen sacados de un cuento. También monté a camello y, en ese andar despacio, encontré esos detalles arquitectónicos que marcan la diferencia de la vista de Marruecos.

Hice un nauseabundo tour nocturno. En Marrakech lo común no existe,  lo tradicional es llamativo y su cultura es contagiosamente fascinante. Eso lo aprendí luego de hacer un recorrido nocturno en las curtidoras de pieles de animales, una actividad que es muy común en la zona, y que si bien implica un recorrido con olores casi nauseabundos, te permiten entrar en contacto con la faena laboral del marroquí más humilde. Aquí la gente trabaja duro para llevar el pan a sus casas.

Escuché el Corán y se me erizó la piel. Las 5 oraciones diarias del Corán se escuchan en casi toda la ciudad por los parlantes de las mezquitas Confieso que la primera vez que escuché ese “griterío” a las 4:30 am, me levanté asustado pensando que aquello era una declaración de guerra. Después entendí de lo que se trataba y me lo disfrutaba como si fuese una especie de mantra.

Evité ser estafado Si bien Marrakech es una ciudad bastante segura, pues el hurto es severamente penado, los marroquíes hacen gala de su bien ganada fama de astutos, y siempre intentan sacarte un poco de dinero a través de alguna triquiñuela.

Tomé mucho té. Los marroquíes son muy cordiales, basta pasar frente  alguna casa con la puerta abierta para que nos inviten a pasar y compartir el tradicional té marroquí: una infusión que generalmente lleva yerbabuena, con el que los locales te demuestran su fraternidad. Pero cuidado, rechazar una invitación a tomar el té puede considerarse una ofensa.

Aprendí a comer con una sola mano. En el islam la mano izquierda es considerada la mano impura, por ser utilizada para el aseo personal; por tanto jamás debemos tomar un alimento con esa mano. Cosa que se me complica porque generalmente acá se come con las manos.  Tampoco se debe entregar el dinero con la izquierda, y siempre se debe saludar con la derecha ¡Ah! muy importante solo se da la mano a personas de tu mismo sexo.

Gasté poco dinero. Marruecos es de esos países que te dan mucho por muy poco. El Dirham, la moneda nacional, está bastante devaluada y el cambio favorece mucho al turista.

Si están buscando un viaje inolvidable, de esos que se terminan convirtiendo en una buena experiencia de vida, definitivamente Marruecos es una ruta que les recomiendo tomar. Llegar es bastante sencillo, pues aerolíneas de bajo costo ofrecen vuelos a Marrakech desde Madrid, Paris o Bruselas; por lo que si se viaja a Europa, es fácil, rápido y económico cruzar a África.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

@GabrielBalbás

Mochilero Gourmet

Anuncios

One response to “9 Motivos por las que un Mochilero te recomienda viajar a Marruecos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s